Como encantar a su cliente con un buen servicio de atención
Spanish

Imagine la situación: usted entra en una ferretería, ya con poco tiempo pues necesita regresar al trabajo. Encuentra un espacio vacío y con 3 vendedores aparentemente disponibles, pues estaban en un grupo conversando entre ellos. Queda unos 10 minutos andando entre las estanterías y se sorprende, al final, hasta aquel momento nadie aún le había ofrecido ayuda.
 
El papel de un vendedor en un punto de atención es determinante para la satisfacción del consumidor. Y, así como a usted le gusta ser atendido bien, el cliente también necesita atención y mucha prestatividad. Existen algunos cuidados básicos que no pueden quedar fuera de la lista de un buen vendedor. En la publicación abajo presentamos cuales son:

Primera impresión

Así que el cliente entra en la tienda, es importante que el vendedor haga algún contacto visual demostrando simpatía y buena voluntad. Aunque él no pueda atenderle en aquel momento, puede señalizar que ya conversará con el cliente o lo dirigirá hacia otro profesional. Lo importante es no dejar a nadie esperando por mucho tiempo y perder la oportunidad de causar una buena impresión. 
 
Si la tienda está vacía en el momento, lo ideal es procurar un tempo medio: no demostrar desesperación y disputar con los compañeros la persona que entra en la tienda ni tampoco evitar quedarse conversando con los otros vendedores y no notar la entrada del cliente. Si el cliente ya es un cliente bastante conocido, ¿por qué no llamarlo por el nombre?  Esa personalidad es valiosa para la mayoría de los consumidores.

Interés y preparación a la hora de atender 

De nada adelanta memorizar un guión y salir recitándolo a cualquier persona que entra en la tienda. Es necesario entender la necesidad de cada uno que busca los productos, demostrar interés por el problema y ofrecer una solución que cumpla con las expectativas del cliente.
 
Para ello, conocimiento es fundamental.  El profesional debe estar preparado y conocer bien las especificaciones técnicas y aplicaciones de todos los productos, eso le trasmitirá confianza y el consumidor va a observar en el vendedor a alguien realmente capacitado para solucionar su problema.  

Un poco más allá de la educación 

Ser educado y cordial no puede ni debe ser visto como un diferencial, sino como algo básico en la rutina de atención al cliente.  Sin embargo, para tener clientes cada vez más satisfechos es necesario ir más allá. El vendedor debe crear una atmósfera agradable para recibir al consumidor, hacer que él se sienta bienvenido e importante para la empresa. Entran ahí la simpatía, gentileza y atención que se van a reflejar también en la imagen trasmitida por el establecimiento. 
 
En ese punto, es necesario cuidado para no pecar por el exagero: el profesional de ventas debe evitar hacer comentarios fuera de contexto y forzar alguna situación con el cliente, que muy probablemente notará y le parecerá eso inoportuno.

Agilidad

Actualmente todo el mundo anda con el tiempo contado. Cuando entra en una tienda, existe una gran chance de que el cliente ya tenga una serie de actividades en su lista para cumplir en un período corto.  El vendedor debe entenderlo y tratar de resolver las necesidades de su cliente de la forma más rápida posible. Vale la pena recordar que eso no significa falta de atención o desinterés en la atención, apenas debe ser realizado de forma ágil, pero, como siempre, bastante eficiente.

Empatía

Aquí aparece un ejercicio que ni siempre es tan fácil de hacer: ponerse en el lugar del otro. Cuando hablamos de ventas, esa sensibilidad es fundamental. El vendedor debe comprender el momento del cliente, cual es el problema que él está pasando e incluso por qué está rechazando determinado producto.
 
Se recomienda también no usar términos muy técnicos y optar por expresiones más sencillas al hablar de los productos, ya que lo que puede ser muy accesible para el profesional de ventas ni siempre lo es para el consumidor. El vendedor debe ser un poco camaleón: adaptar su abordaje e incluso el lenguaje que vaya a utilizar de acuerdo con cada persona que atienda, siempre intentando establecer una proximidad y empatía.

Sinceridad

¿Usted ya ha probado alguna ropa en una tienda y el vendedor le juró que quedaba excelente aunque el espejo le dijera exactamente lo contrario? Esa situación es muy desagradable pues da para sentir en el momento que el profesional no está siendo sincero, apenas para forzar una venta.
 
Para evitar ese tipo de percepción demasiado negativa, lo importante es ser verdadero con el cliente. El vendedor debe informar realmente de qué forma aquel producto va a ayudarlo o, entonces, porque no es recomendado para esa situación determinada, incluso si el cliente ya viene con interés de comprarlo. Actuar de esa forma en el servicio de atención trasmite credibilidad y mucha confianza.